El Secretario general de la UTA Tucumán, Cesar González, acompañado por otros miembros de la Junta Ejecutiva y delegados de la distintas empresas de transporte de la provincia fueron recibidos por funcionarios de la Secretaría de Seguridad, a quienes le expresaron su preocupación por los últimos incidentes que sufrieron los trabajadores de ese sector.
Los dirigentes mantuvieron un encuentro con el subsecretario de Seguridad, Cesar Ramón Nieva, quien convocó para la ocasión a comisarios de distintas zonas de la capital tucumana. Las partes analizaron aspectos relacionados con las medidas de prevención dispuestas para proteger la integridad de los choferes y de los pasajeros del servicio de transporte público.
Al término de la reunión, los dirigentes de la UTA hicieron una recorrida por las instalaciones del centro de monitoreo de Seguridad Ciudadana, ubicado en la esquina de las calles 24 de Septiembre y 9 de Julio.
El último incidente que tuvo como protagonista a un chofer de la línea 103, que recibió un impacto de bala en su mano en un robo, impulsó a la UTA a recurrir a las autoridades provinciales. La misma víctima, Carlos Tobías Miranda, denunció que fue baleado el domingo a la tarde por un grupo de hinchas de San Martín.
Carlos recorría la zona de la cancha de San Martín después del partido que jugó con Defensores de Belgrano, cuando un grupo de hinchas que vestían camisetas rojas y blancas y llevaban banderas del “santo” subieron al interno 51. “Se ubicaron al fondo del colectivo y todo el camino fueron cantando”, cuenta el conductor. Pero el clima se enrareció cuando ingresaron al barrio El Sol, poco antes de la rotonda del barrio Soeme.
A esa altura del recorrido quedaban siete pasajeros dentro del ómnibus, además de los ocho jóvenes que habían subido en las inmediaciones de la cancha. “En un momento escucho un ruido y veo que habían roto el vidrio de atrás”, recuerda el chofer, que automáticamente detuvo el vehículo. Los viajeros aprovecharon esa parada para descender de la unidad, ya que la banda de revoltosos comenzó a acercarse al conductor y uno de ellos sacó un arma. “Yo tenía el brazo derecho apoyado sobre la caja de seguridad y me pegaron un tiro en la mano”, afirma Carlos. Acto seguido, lo despojaron de los $ 400 que llevaba de recaudación y se dieron a la fuga, mientras la víctima sangraba dentro del ómnibus.