La fuerza municipal, que dependerá de la Secretaría de Gobierno, estará destinada al mantenimiento del orden público contra posibles alteraciones de hecho que afecten la libertad personal, y para ayudar a garantizar el correcto ejercicio de los derechos de la población urbana.
La creación de esta suerte de “guardia urbana” busca acercar el poder policial a la población y generar una mayor sensación de seguridad en la comunidad.
Además, según estipula el proyecto la Policía Municipal podrá ejercer la totalidad de potestades que posee el municipio para multar, clausurar negocios, secuestrar objetos, etc. Tendrá la responsabilidad de cuidar los espacios públicos y resolver conflictos o altercados producidos en la vía pública (peleas, accidentes, etc).
Sobre este último punto, el esbozo - realizado por los concejales Germán Alfaro, Eloy del Pino y Elsa Arias- resalta que esta nueva fuerza también estará destinada a intervenir en los conflictos con los vendedores ambulantes ante usurpación de la vía pública.
Asimismo, los policías municipales deberán educar al ciudadano en el cuidado de la ciudad y en la mejora de la convivencia urbana, y tendrán gran presencia en los lugares de asistencia pública como bares, boliches, eventos, shows, etc.
No obstante, los agentes municipales no cargaran armas de fuego por lo cual ante delitos de mayor envergadura deberán solicitar asistencia y cooperar con la fuerza pública provincial.