Las condiciones clínicas del Santo Padre "siguen siendo críticas pero estacionarias", dijo el informe médico difundido por el Vaticano este martes en torno a las 19 horas de Italia. "No se han verificado episodios respiratorios agudos y los parámetros hemodinámicos siguen siendo estables. Por la tarde hizo una tomografía computada de control de la neumonía bilateral por la que fue internado el 14 de febrero, agregó el informe. Pero los médicos no dieron detalles sobre la TAC porque, se informó, los especialistas están todavía analizando los resultados. "La prognosis sigue siendo reservada", agregó el informe médico.
Después de haber "descansado bien toda la noche", como había dicho en la mañana del martes la oficina de prensa vaticana, por lo visto el Papa se sintió bastante bien porque, según el informe, "tomó la comunión y luego se puso a trabajar". Ayer, trascendió recién hoy, había recibido al secretario de estado, Pietro Parolin, y al monseñor venezolano Edgar Peña Parra, sustituto para los Asuntos Generales de la Santa Sede. Ante ambos autorizó que el dicasterio para las Causas de los Santo promulgara los decretos para ir adelante en los procesos de beatificación de cinco ya Siervos de Dios: un estadounidense, un español, una polaca y dos italianos.
Francisco también autorizó la canonización de dos beatos, el venezolano Giuseppe Gregorio Hernández Cisneros, laico, nacido en Isnotu, Venezuela, el 26 de octubre de 1864 y muerto en Caracas el 29 de junio de 1919. Y del italiano Bartolo Longo, también laico, nacido en Latiano el 10 de febrero de 1841 y muerto en Pompeya el 5 de octubre de 1926. Por estas canonizaciones, el Papa decidió convocar un Concistorio, es decir una reunión de cardenales para tomar algunas decisiones o hacer consultas.
En la noche del lunes la plaza de San Pedro, pese a la lluvia, se llenó de gente con velas y rosarios a los que se unieron 27 cardenales que rezaron el rosario por la salud de Francisco como había sido anunciado. Esta ceremonia estuvo presidida por el Secretario de Estado vaticano (número dos de la Santa Sede después del Papa), cardenal Pietro Parolin quien recordó que "desde hace dos mil años el pueblo cristiano reza por el Papa que se encuentra en peligro o enfermo. Y también en estos días, desde que el Santo Padre fue internado en el Policlínico Gemelli".
El rosario del martes por la noche, siempre en la Plaza de San Pedro, estuvo a cargo del cardenal filipino Luis Antonio Tagle. Cada noche, por tiempo indeterminado, se rezará el rosario, precisamente en ese lugar, en la puerta de la "casa del Papa", como algunos han llamado a la basílica de San Pedro. Algo parecido se había hecho hace 20 años cuando estaba en peligro la salud del hoy Santo Juan Pablo II, fallecido el 2 de abril de 2005.
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